Cuentos Porno: una visión pervertida de los relatos infantiles.

Andan revolucionados en Nueva York con una instalación artística en la que se representa a Blancanieves de una forma nada apta para menores. Parece que se creen que han descubierto la pólvora pero hace bastante tiempo que podemos disfrutar de diferentes versiones en las que a la dulce niña le ponen la cara más blanca que su nombre entre los siete enanos cachondos. Y no sólo esta historia ha pasado por las retorcidas mentes de los viciosos direc

tores x. Podemos disfrutar de una selección de cuentos porno muy diferentes a los que nos contaban cuando ibamos a dormir (aunque están muy bien para ver en la cama)

Blancanieves  y los siete enanitos X

 

Versión porno de blanca nieves

Los italianos son especialmente dados a las películas basadas en relatos clásicos. De las muchas versiones que existen, nos quedamos con la de Lucca Damiano con Ludmila Antonova (que tiene una cara no precisamente inocente y vir

ginal) como protagonista y siete enanos, el príncipe empalmado (¿de qué me suena esto?) y la bruja bisexual y viciosa.
No quiero yo reventaros el final, pero sólo diré que un poco de sexo anal espabila infinitamente más que un besito y que la escena con siete pequeños voyeurs es memorable.

 

Penocchio

 

Pequeño mentiroso, niño de madera al que le crecía la nariz cuando mentía. Bueno, pues si cambiamos nariz por polla (aunque en este cuento porno le crecen las dos cosas) tenemos la historia de Penocchio.caperucita roja xxxx

Vuelve a ser el Italiano Damiano el que idea esta fábula en la que el chico de Geppeto se dedica a eso: a petarse a todo lo que se mueve incluida el hada madrina. Si os ponen las dobles penetraciones naso-penales no os podéis perder esta joya tan bizarra aunque un poco casposa.

 

Caperucita Roja

Tenemos para cerrar a la adorable caperucita roja, esa niña que iba a ver a su abuelita y se la comía el lobo. En realidad cambia mucho el cuento: esa dulce muchacha es ahora una zorra viciosa y tatuada interpretada por Lexi Belle,  que se cepilla al lobo, al leñador y a todos los guardias forestales que se pongan por delante.

Muy recomendable versión de esta historia clásica y con un puntito más actual que los cuentos porno italianos de los que hablábamos antes.